Mundo ficciónIniciar sesiónLa nave vibraba con la intensidad del núcleo del planeta, y las paredes de la sala resplandecían con una luz fría y distante. Alea y Eryon se acercaron al centro de la cámara, donde la esfera flotaba, pulsante con una energía ajena a todo lo que conocían. El aire se cargaba con una sensación de inevitabilidad, como si ya no pudieran escapar.
El núcleo de la red, el corazón palpitante de la inteligencia artificial, estaba justo frente a ellos. La energía emanaba de la esfera con






