El sonido del cuerno resonó como un presagio, atravesando el campamento y helando la sangre de todos los presentes. Aurora se puso de pie de un salto, su corazón golpeando contra su pecho con una fuerza que parecía querer advertirle de lo que estaba por venir. Damien ya estaba en movimiento, su espada desenvainada brillando con un reflejo metálico bajo la tenue luz del amanecer.
El campamento se transformó en un caos organizado en cuestión de segundos. Freya gritaba órdenes, Kael se aseguraba d