Capítulo 81. El veneno de la duda.
Héctor sostenía las fotografías con una fuerza que hacía crujir el papel fotográfico. Sus nudillos estaban blancos, y una vena palpitaba con violencia en su sien. El anillo de diamantes que acababa de deslizar en el dedo de Leonella todavía brillaba con una pureza insultante frente a las imágenes que tenía en la mano.
En las fotos, Leonella sonreía. No era la sonrisa cansada de la mujer que él recuperó, sino una expresión de libertad y confianza absoluta. Estaba frente a la cabaña, con el sol d