Capítulo 140. Te lo voy a demostrar.
La cena de la victoria se instaló en el gran comedor de la mansión De la Vega con una parsimonia ruda, señorial, dominante. Ya no había hilos sueltos en los tribunales de Ginebra ni servidores infectados en el norte.
El olor a madera noble, tabaco costoso y la comida servida sobre la mesa de caoba marcaban el inicio de una era monolítica para la dinastía.
Nicodemo De la Vega presidía el extremo izquierdo de la mesa, manteniendo su bastón apoyado contra el respaldo de su silla de cuero. Al fren