Capítulo 151. La pregunta del cachorro.
El domingo amaneció tranquilo en la mansión De la Vega.
Una tranquilidad extraña. De esas que años atrás parecían imposibles.
El viento suave agitaba las rosas blancas del jardín mientras el sol bañaba los senderos de piedra. Por una vez, no había reuniones de emergencia, ni abogados, ni amenazas, ni secretos enterrados esperando explotar.
Solo familia. Solo paz. Y para Héctor, aquella seguía siendo la mayor de las rarezas.
—¡Más rápido, Ethan!
Leo corría por el césped con una pelota en las man