Capítulo 150. La cena de las sorpresas.
Las semanas siguientes al primer cumpleaños de Ethan transcurrieron en una calma relativa que la mansión De la Vega no había conocido en años.
El imperio seguía rugiendo en Wall Street, pero en el ala norte la prioridad era otra: los cachorros. Leo entrenaba con Montero en artes defensivas por las mañanas, mientras Ethan daba sus primeros pasos tambaleantes bajo la mirada orgullosa de su madre.
Héctor, más recuperado que nunca, dividía su tiempo entre la junta directiva, sus hijos y las noche