Capítulo 148. El primer rugido del cachorro.
Los meses habían pasado como un vendaval controlado sobre la mansión De la Vega. El otoño dio paso al invierno brutal de Nueva York, y este se derritió en una primavera llena de promesas.
La parálisis contable y el fango legal de Suiza habían quedado sepultados bajo el suelo de granito de la corporación. Wall Street caminaba firme bajo el puño de hierro de Héctor, y las acciones daban números perfectos semana tras semana.
Sin embargo, esa mañana la propiedad del ala norte no bullía por una ju