38. Un día especial ¡con mi novia!
Abrí los ojos un segundo sumido en mis pensamientos más alegres.
— ¿Qué te divierte tanto ahora?
—Nada en concreto, solo esta rutina a la que me tienes sometido —confesé contagiándome de su fanfarronería.
— ¡Sometido? —reía escandalizada por mi elección de palabras - Sí, estoy segura de que lo estás pasando fatal con estos momentos - alzó una ceja irónica pasando la mano por mi pecho -, debe ser muy sacrificado para ti seguirme el ritmo.
¡Ja! por supuesto que lo era, pero me consolaba