El vendedor de armarios
Recogí todo lo roto y tire los pedazos de cristales al cubo de la basura, y lo poco que quedo lo intente arreglar, mire a mamá y sollozaba en silencio mientras arreglaba el altar roto de papá. Pose mi mano en su hombro tomando el retrato de su foto entre sus manos.
—Gipsy… debes decirle la verdad, necesitamos que nos ayude. Dile que te vuelva a dar esa paga o perderemos la vida intentando pagar este lugar. —Con la mirada gacha asentí.
—Haré todo lo que esté en mis manos