La sucia Gypsy
—Vamos… es solo un beso, Gypsy, ¿acaso no te gusto?
—Sí… pero, es que me siento incómoda. Salomón… mejor vámonos de aquí—me tomo de los hombros con fuerza al ver que intentaba irme.
—Aquí no nos verá nadie, es el cuarto de limpieza, porque ahora te pones tan aburrida de repente. No te das cuenta de que no me gustan las mujeres así, joder… creo que me voy a ir —increpo a punto de salir del cuarto de limpieza.
—¡No! Me dejes, Salomón... realmente me gustas —me puse frente a él par