Los primeros rayos del alba se filtraban a través de los árboles, proyectando una luz pálida sobre el grupo que caminaba en silencio. La casa encantada ya no se veía detrás de ellos, pero su recuerdo continuaba pesando fuertemente en sus mentes. Cada paso los alejaba más de aquel lugar maldito, aunque una parte de ellos sabía que algunos lazos jamás se rompen del todo.
Lucas lideraba el grupo, con la mirada fija en el horizonte. Sus pensamientos daban vueltas sin cesar: el ritual, los sacrifici