La noche caía suavemente, envolviendo la carretera en un manto de oscuridad. El grupo de supervivientes, aún en estado de shock tras su fuga, se había detenido en una pequeña ciudad para intentar recomponer sus esprits. Pero una extraña fuerza parecía seguir arrastrándolos hacia su punto de origen. Las horas pasaban, y esa sensación de atracción misteriosa se volvía insoportable, como si sus almas estuvieran vinculadas a la casa y al lago.
Lucas, sentado en una austera habitación de hotel, mira