La intensa luz emitida por el sello iluminaba el sótano, proyectando sombras en movimiento sobre las paredes. El aire estaba cargado de electricidad, y cada respiro parecía vibrar con una energía oscura e implacable. El grupo permanecía inmóvil, rodeando el círculo casi completado, cada uno sintiendo el inmenso peso de los acontecimientos sobre sus hombros.
Lucas, siempre entrecerrando los ojos para proteger su visión de la luz, se volvió hacia Léa. — ¿Qué quieres decir con “una última opción”?