Mundo de ficçãoIniciar sessãoRenata es una joven introvertida. Luego del divorcio de sus padres y los continuos conflictos que surgieron, su padre toma la peor decisión. Renata perdió a su padre, se encerró en su propio mundo, dejo de socializar y se centró en vivir lo mejor posible lejos de su madre quien fue la causante de todo. Ella muere en un accidente y reencarna en una joven muerte, justo en un libro que se encontraba leyendo. Lo que se vuelve traumático para ella es en la chica que se convirtió. Padres amorosos, hermanos juguetones haciendo imposible alejarlos. Lo peor sucede en su fiesta de debut, donde un aroma exquisito la hace calentarse por completo y tener sensaciones que nunca antes sintió.
Ler maisFernando.
Seis años han pasado, desde aquella tarde que estuvimos en el helipuerto mostrándole a nuestra hija, mi deporte favorito. Aún recuerdo su carita de felicidad al montarse en aviador, (nuestro helicóptero preferido). Ella no paraba de reírse y yo estaba tan emocionado al ver la hermosa familia que había formado con mi bonita. De ese día, solo quedan los recuerdos guardados en nuestra memoria, bien dicen que los años pasan volando y es exactamente lo que ha sucedido, Noelia ha crecido mucho, ya no aquella pequeñita bebé que cargaba en brazos con tanto fervor, ahora se ha convertido en una hermosa niña; de ojos azules y cabellera rubia como el sol, mi comadre dice que se parece demasiado a mí, sin embargo pienso que mi niña es mucho más bella, al igual que sus otros hermanitos.
Esos preciosos mellizos Diego y Natalia que llegaron a nuestra vida para llenarla de alegría y mucha felicidad. Para nosotros fue una sorpresa enterarnos que eran dos, tanto así que decidimos repetir la ecografía, pensado que había sido una equivocación, pero los resultados seguían arrojando dos semillitas y ahí están esas dos pequeñas vidas de tan solo cuatro años, corriendo por todos los rincones de este lugar. Ellos junto con su hermana han llenado de alegría esta mansión, así como mi abuelo siempre quiso.
Deiner Parfum (Último Aroma) La empresa que construyo familia, sigue teniendo el mismo éxito, y en parte esto es, gracias a mi esposa, la mujer más bonita de todo París Francia y la única que pudo robarme el corazón. Aun se sigue encargando de los diseños para los nuevos lanzamientos y es que aparte de ser muy hermosa, es inteligente en los negocios, sus dibujos siguen impresionando a más de uno en los lanzamientos.
Damelis me sorprende cada día, y no solo por sus diseños, sino por la forma en la que lleva nuestra vida. De día, es la importante diseñadora gráfica dueña de la empresa más exitosa del país y mi esposa; en la tarde es la mejor madre del universo que me hace morir de amor al verla dándoles muchos besos a nuestros hijos y en la noche es la prefecta amante que todo hombre desearía tener. Nuestro matrimonio no es una rutina como tal vez se basan muchos matrimonios, todo lo contrario inventamos cosas nuevas y me lleva a un límite donde casi quedo sin aliento.
Luego nos fundimos en ese profundo sueño hasta que la mañana comienza asomarse por los ventanales de la habitación y nuestra realidad nos hace despertar, para atender a los niños, la empresa y todo lo que se presente, sin embargo hay una sola cosa que nos inquieta y es ese sobre misterioso que nos llegó hace 6 años y aun conservamos… me pregunto ¿Quién lo habrá mandado? Y ¿Por qué lo habrá hecho? Soy el único nieto vivo de Roberto Domenech y mis hijos vendrían siendo los herederos de la fortuna que dejo mi abuelo, principalmente Noelia que es mi primera hija, aun no me explico cuál fue la finalidad de esa persona y por el momento prefiero dejarlo así… no me quiero romper la cabeza, pensando que tengo enemigos por ahí y que podrían hacerle daño a mi familia.
De momento prefiero disfrutar de este domingo soleado, en compañía de mis hijos, mi esposa y los compadres, quienes vienen con mis ahijados Alejandro y la pequeña Chantal, de tres años —¡Mi vida trae los cubiertos que deje sobre la encimera de la cocina! —Me dice y verla preparar las cosas para el asado que hemos organizado, me hace amarla más de lo que aun la amo. No importa si esta con un delantal y en vez de rosas huela a ensalada fresca me sigue enloqueciendo.
Rodeo mis brazos a su cintura y aun estando de espaldas ella echa su cabeza hacia tras para que choque con mi hombro —¡Eres extremadamente sexy, no sabes cómo me enloquece tu cuerpo! —Susurro a su oído.
—¡Fer!… este no es el momento, los niños están cerca —Me hace saber con una sonrisa tatuada en su rostro y al igual que ella rio suavecito.
—Lo se… pero tenerte así, hace que me olvide de todo —Le hablo en voz baja.
—Prometo recompensarte una noche de estas en nuestra suite —Me asegura para luego colocar la ensaladera sobre la encimera y así girar su cuerpo, quedando frente mí.
—Es una promesa y no acepto escusas… muero por verte vestida de policía, con una mini faldita… uff—Le digo sobre su boca y verla sonreír me hace saber que le ha encantado mi comentario.
—Eso y mucho más lo tendrás, pero ahora necesitamos terminar con todo esto, Adrián y Luisa están por llegar —Comenta y antes que me lo espere me da un pequeño beso en mis labios para después alejarse. Indudablemente me encanta esta picardía que flota en el aire entre mi esposa y yo. Supongo que es normal sentirse así, cuando se está con la persona correcta y una vez más tendré que agradecerle a mi abuelo, por haberme puesto en el camino a esta maravillosa mujer.
—¡Papito! —Escucho la voz angelical de mi princesa mayor y me agacho un poco para cargarla en mis brazos así, como cuando era una bebé de un año y se cuela en mi cuello con sus diminutos bracitos sonriendo.
—¡Qué bonita se ve mi princesita! —La halago alejándola un poco para poder ver esos ojos azules igual a los míos.
—¿Te gusta mi vestido? —Pregunta y asiento.
—¡Me encanta! —Susurro.
—Mi mamita me lo compro… dijo que hoy era una ocasión especial y a mis hermanitos también los vistió —Me informa dejándome sorprendido «¿ocasión especial?» mmm ¿que estará organizando mi bonita esposa? Me pregunto sacudo mi cabeza y vuelvo a mirar a mi hija.
—Bueno… ¡Vamos por tus hermanitos! —Propongo y dice que sí, con un leve movimiento cabeza sin dejar de reírse.
En definitiva esta etapa como papá no la cambiaría por nada del mundo, siempre soñé con tener una familia numerosa y hoy gracias a la vida, tengo todo lo que desee… una esposa, varios hijos; pero sobre todo esta infinita felicidad que esperamos y dure para siempre.
Elizabeth se sentía la mujer más feliz del mundo después de tener a su hijo, aunque nadie lo sabía aún recordaba a su padre y su hijo llevó su nombre.Julio, solo para ella tenía un gran significado aún así a todos les agrado.Su familia se quedó por los siguientes dos meses, no dejaron de consentir tanto a Elizabeth como a Julio causando un poco de celos en Estefan, le estaban robando a su familia y estaba a poco de correrlos a todos.Elizabeth solo sonreía al verlo se imaginaba lo que sentía, su familia no cambia y puede tolerarlos siendo empalagosos aunque cuando estuvo embarazada fue imposible.—Se irán mañana —le dijo Elizabeth mientras dejaba el bebé en la cuna dentro de su habitación, aunque él ya lo sabía esperaba que fuera cierto —así que sólo nos tendrás para ti.—Por fin —dijo suspirando y abrazando a Elizabeth de la espalda —creí que se quedarían hasta que Julio tuviera veinte años.—No seas tonto —a Elizabeth le pareció gracioso escucharlo —es imposible que se queden por
En aquella cabaña Elizabeth pasó los siguientes cinco meses, la sola compañía de Estefan resultaba suficiente para ella, Paula y la duquesa la visitaban esporádicamente recordándole los cuidados que debía tener.La barriga de Elizabeth ya estaba visible y Estefan todas las noches la acariciaba mientras le hablaba al bebé en su vientre.La cabaña que una vez fue solo un lugar de descanso, sin decoración en el exterior ni un aire hogareño se transformó en eso. Estefan se dedicó a sembrar algunas flores en el jardín para que Elizabeth las admirará cada vez que salía de la cabaña.Aunque Elizabeth disfrutaba mucho más verlo sin camisa mientras abría los huecos en los que las sembraba y como era de esperarse en cada ocasión terminaban dentro de la habitación.Paul se encargaba de todo lo relacionado al ducado ante la ausencia de Estefan, aún así le llevaba los reportes siempre.Elizabeth se sentía bien estando sola con Estefan, él le daba toda la atención que sentía necesitar y el temor a
Estefan llegó de regreso a su esposa, era él quien llevaba llevaba las riendas del carruaje mientras Elizabeth descansaba dentro de este, estaba agotada físicamente por la pelea con Yesenia, pero ya todo termino y se siente bien con eso.Los restos de Yesenia fueron calcinados al igual que el resto de atacantes, aunque Estefan pensaba devolverla a su padre solo significaría más problemas para él, aquel hombre no sería capaz de aceptar que su hija busco ese destino sino que podría buscar venganza. Por lo que el ataque que recibieron se pidió mantenerlo en secreto, nadie debía saberlo.Los que sobrevivieron de la manada de Tony regresaron al último lugar en el que estuvieron encontrándose al resto, el hermano de Tony se enteró pero lo pasó por alto, se lo advirtió y el hizo caso omiso, así que se convirtió en el líder y volvieron al imperio vecino, como dignos nómadas no duraban mucho tiempo en el mismo lugar.Elizabeth recibió al médico luego de llegar a la mansión un día después del a
Tony, que se encontraba con Yesenia salió de allí transformándose y corriendo directamente hacia Estefan.Estefan vio venir el ataque por lo que se transformó, dando inicio a una gran lucha entre ambos.Elizabeth dentro del carruaje solo sintió cuando este se movió bruscamente. Se agarró a los lados estabilizándose pero la preocupación de lo que sucedía afuera y el estado de Estefan, en poco tiempo la empezaba a consumir.“Estefan, regresa pronto” —esto lo repetía una y otra vez en su cabeza mientras veía la cortina fijamente.Estefan se alejó un poco del carruaje por la lucha que llevaba con Tony, consiguió un digno rival aunque sus motivos aún son un misterio para él.“¿Qué demonios buscas?”“Debes morir” —esa respuesta no le da una pizca de idea a Estefan de lo que pasa, pero no deja de estar preocupado por Elizabeth.“Dime ¿Quien eres?” —dice antes de clavar sus dientes en el cuello ajeno el cual se zafa con rapidez y responde de igual manera. —“maldición ¿Quién es este sujeto” —p
Último capítulo