Mundo de ficçãoIniciar sessãoRicardo Trajano, um CEO poderoso e implacável, vive para o luxo, o dinheiro e o controle. Arrogante e dominante, ele acredita que pode ter tudo, e todos, ao seu dispor. Até cruzar o caminho de Rosa, uma jovem humilde que dedica sua vida a cuidar da mãe doente. Ele a humilha sem pensar duas vezes, acreditando que ela é apenas mais uma peça insignificante em seu jogo de poder. Mas o destino é cruelmente irônico. Quando um trágico acidente de avião o deixa como o único sobrevivente, Ricardo é dado como morto para o mundo. Forçado a confrontar a fragilidade da vida e sua própria mortalidade, ele renasce, não apenas como homem, mas como alguém que precisa redescobrir o verdadeiro valor de tudo que ignorou. Agora, em sua jornada de redenção, Ricardo encontra Rosa novamente. Só que desta vez, ele não busca poder, mas algo muito mais difícil de conquistar: perdão e amor. "Eu vi você cair tão baixo quanto um homem pode cair, Ricardo. Vi você se levantar, sozinho, sem mais nada além da dor. Mas o que você quer de mim agora? Piedade? Perdão? Porque o amor… isso, você ainda tem que merecer." "Não peço que me ame, Rosa. Só espero uma chance... uma chance de provar que o homem que te feriu não existe mais. Deixe-me mostrar que sou digno — não só de você, mas de mim mesmo."
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colaboracion de :
-diseñadora marcellaprint
-Indie Editorial
Este es el libro 2 es la secuela de mi libro 1,"Cuando dejas tu corazón atrás", sin embargo pueden leerlo como una historia separada.
Prologo
Cuando era una niña me encantaba escuchar a mi mama, contarme la historia de cuando ella y papa se conocieron, siempre pensé que ellos eran la aguja en el pajar, una excepción en el destino.
Cuando los tiempos son perfectos y te encuentras en el lugar correcto, en el preciso momento en que tu alma gemela estará esperando por ti, cuantas probabilidades existen de que eso vuelva a suceder.
Y que yo sea una de esas personas, creo que las probabilidades están en mi contra, no espero tener una historia de amor como la de mis padres, no creo en los cuentos de hadas, pero sí creo en encontrar a la persona que te complemente en cuerpo y alma.
No estoy sentada esperando a que llegue mi príncipe azul, viviré al máximo y disfrutare todo lo que la vida me ofrece sin limitación alguna, soy un espíritu libre e indomable y no estoy dispuesta a sacrificarme por nada ni por nadie.
Se que el destino tiene muchas pruebas y retos para mí, pero estoy ansiosa por ver que me depara el futuro, tengo toda una vida por delante y voy a disfrutarla completamente.
Capítulo 1 Desafiando al destino
Daniella Douglas es mi nombre soy hija única, mis padres Tristán y Larissa Douglas son la perfección del amor en una pareja y unos padres amorosos, no puedo quejarme, sin embargo sobreprotectores y como la hija rebelde que soy, decidí mudarme.
Mi padre es el dueño de la empresa BlackWine, una de las más importantes en la fabricación de vinos en Europa, la cual será mia en un futuro, como única heredera, quiero estudiar administración de empresas y cuando llegue el momento hacerme cargo del negocio familiar.
Por eso elegir una universidad no fue tan difícil, mi mente siempre estuvo fija en una de las mejores, La universidad de Londres y en unos días, estaré iniciando mi semestre y estoy muy emocionada.
Joven, heredera de una gran fortuna, prácticamente millonaria a mi corta edad, rebelde y guapa, la única meta en mi mente es disfrutar la vida.
Pero extrañare a mi mejor amigo a Oliver, quien es hijo de los mejores amigos de mis padres, quienes son mis padrinos tía Laura y tío Roberto, Oliver siempre ha estado a mi lado desde pequeños éramos inseparables.
El estará estudiando en la universidad de Paris, pero prometió visitarme en Londres en la primera oportunidad que tenga, además estaremos platicando por videollamada, este año será diferente puedo ver mi libertar en el horizonte más cercano.
“Daniella recuerda que prometiste avisarnos en cuanto el avión aterrice” dijo mi madre.
“mama no soy una niña, te prometo que en cuanto llegue a mi campus y me establezca te avisare” le dije sonriéndole, a pesar de que tengo 18 años, para ella sigo siendo una niña de 6.
“Todavía puedes cambiar de opinión, no tengo ningún problema en pagar la cuota de la universidad de Palmira, conozco gente importante que me haría un favor, sin ningún problema” dijo mi padre como siempre tratando, de que cambiara mi decisión.
“Papa ya habíamos hablado de esto y me prometiste que respetarías mi decisión” dije mirándolo con mis ojitos de niña consentida.
“Tristán, recuerda que también estará Oliver a unos cuantos kilómetros, no va a estar sola” dijo mama.
“En que no entiendo porque tienes que irte tan lejos, cuando aquí tenemos excelentes universidades “dijo papa.
“Tristán no intentes convencerla, sabes que cuando ella se propone algo, no hay manera de hacerla cambiar de opinión” dijo mama “mi amor, no te preocupes, no somos los únicos, ayer hable con Laura, ella y Roberto también están en la misma situación con Oliver” dijo mama resignada.
“Sera muy difícil para los 4 el no estar cerca de ti y de Oliver, estamos tan acostumbrados a ustedes, que de repente no tenerlos, será muy triste y aburrido”.
“Mama, aprovéchenlo esta será como una oportunidad de reencontrarse como pareja, no crean que no escucho por las noches esos ruidos que vienen de sus cuarto, que dudo mucho sea la televisión” dije mirándolos.
“¡Dany!” dijo Tristán.
“Que te puedo decir, no logro quitarme de encima a tu padre” dijo mama con una sonrisa pícara.
“! Larissa!” dijo Tristán, cubriéndose el rostro con su mano.
“No sé porque me sorprende, son madre e hija y si en algo se parecen, es en decir lo que piensan sin filtro alguno” dijo papa.
“Pero me vas a extrañar papa, admítelo no puedes estar sin mí, pero recuerda que debes ver los partidos de futbol con tío Roberto, ya no estaré aquí, pero prometo que cuando vaya al estadio te mandare fotografías” dije sonriéndole y le di un beso en la mejilla.
“Es un trato Dany” dijo papa abrasándome.
“Todo listo en el carro, deberíamos irnos al aeropuerto Laura y Roberto ya están allá esperándonos con Oliver, no queremos que pierdan el vuelo” dijo mama.
Mi tío Roberto tiene una casa en Londres, Oliver y yo viajaremos en el mismo avión, después Oliver ira a la casa que mis tíos tienen en Londres y se ira a Paris en su auto, fue el plan perfecto para poder pasar más tiempo juntos y aprovechar nuestro primer viaje solos.
Llegando al aeropuerto vi a Olí esperándome juntos a mis tío, “Querida te vamos a extrañar tanto, estas segura que aun quieren irse a Londres” dijo tía Laura.
“Mama puedes parar que intentar convencernos, ya tenemos los boletos reservados” dijo Oliver mirándola.
“Oliver sabes que tu mama no dejara que querer convencerlos, hasta que estén dentro de ese avión” dijo tío Roberto.
“Laura ya intenté todo, así que mejor les deseamos lo mejor y quizá más adelante podamos ir a visitarlos” dijo mama sonriéndole a tía Laura.
“Mama lo prometiste, papa tienen que darnos espacio por favor, estaremos bien” les dije sonriendo.
“Está bien, no puedo creer lo que voy a decir pero, estos muchachos saben lo que hacen, si de algo estoy orgulloso es de los hemos educado bien, no tenemos de que preocuparnos, así que vamos a despedirnos que deben tomar el vuelo” dijo papa.
“Gracias, te prometo que estaremos bien, te quiero papa” le dijo abrazándolo y con una sonrisa de lado a lado.
“Espero no arrepentirme de haber tomado esta decisión, Dany espero que sepas lo que estás haciendo y que te diviertas pequeña, no dudes llamarme si necesitas algo” dijo papa sonriéndome y besando mi frente.
“Lo se papa, estaré bien lo prometo”.
“Te adoro cuídate mucho, siempre ten precaución, no andes sola en las noches recuerda que…” dijo mama, cuando la interrumpí y no deje que terminara la frase.
“mama no te preocupes, se defenderme muy bien, clases de kick boxing recuerdas” le dije sonriendo y la abracé.
“Adiós mama, trata de no preocuparte estaremos bien” dijo Oliver.
“Como si eso fuera posible, te amo hijo, cuídense y avísame en cuanto llegues a Paris, o iré personalmente a visitarte” dijo tía Laura.
“Ya mujer déjalo ir o perderá su vuelo, Oliver cuídate, hijo, y cuida de Dany” dijo tío Roberto.
“Claro papa, ni siquiera tienes que pedírmelo, la cuidare” dijo Oliver.
“Vuelo numero 215 directo a Londres, favor de abordar pro la puerta 5” dijo el altavoz del aeropuerto.
“Es nuestro vuelo debemos irnos Olí” dije mirándole.
“Los queremos, les avisaremos en cuanto lleguemos “dijo Oliver.
Nos despedimos de nuestros padres y abordamos el avión rumbo a Londres, a vivir una nueva etapa de nuestras vidas.
“Cuando lleguemos a Londres, tomaremos un taxi para mi casa, necesito recoger mi auto y después te llevare a tu campus, para ayudarte a instalarte” dijo Oliver.
“No puedo creerlo Olí, por fin soy libre una nueva vida me espera, estoy tan emocionada espere tanto por esto y el día llego” el dije sin poder ocultar mi alegría.
“Dany, recuerda que me prometiste llevar las cosas con calma, no estaré a tu lado para cuidarte así que confió en ti y cualquier cosa, prométeme que me vas a llamar, Paris está cerca y puedo venir en cualquier momento” me dice con su rostro de seriedad que le caracteriza.
Levanto mi mano en posición de juramento, “Té lo prometo” le digo y el avión despega, no puedo esperar a vivir mi vida en Londres, a la aventura.
7 meses depois…A casa estava em silêncio até as três e meia da manhã, quando um grito cortou o ar.— RICARDOOOOO!Ele pulou da cama como se tivesse ouvido um alarme de incêndio.— Foi a bolsa? Você está sentindo dor? Você quer sorvete? Água? Um Uber?— Eu quero que você pare de fazer perguntas e me leve pro hospital!Ricardo tropeçou nos chinelos e correu pegar a bolsa da maternidade que, claro, ele mesmo havia esquecido de arrumar.— Onde estão os documentos? As roupinhas? O… o álcool gel?!— Esquece o álcool gel! Esquece o mundo! Leva esse bebê antes que eu te arranque a cabeça!Durante o trajeto, Rosa respirava com força, apertando o braço dele.— Quando eu te conheci, você me humilhou na frente da empresa… agora olha aí… pagando com juros e contrações!— Eu mereço… eu mereço…— Merece sim! Mas se esse bebê puxar você, eu peço DNA no hospital!No pronto-socorro, Ricardo correu com a cadeira de rodas enquanto gritava:— VAI NASCER! É URGÊNCIA! É UMA LUNA EM ÓRBITA!A enfermeira ape
O velório foi simples, no mesmo cemitério onde sua mãe estava enterrada. Rosa cuidou de tudo. Documentos. Sepultamento. Flores.— Eu quase não tenho lembranças boas com ele — disse a Ricardo enquanto deixavam as flores. — Mas… ao menos, o final foi digno.— Às vezes, o perdão no fim vale mais que anos de rancor.Ela assentiu.— E agora eu posso seguir. Com paz.[…]Na varanda da casa, Rosa observava o pôr do sol com uma xícara de chá nas mãos.— Ele me pediu pra cuidar de mim… disse que minha mãe estaria orgulhosa.— E ela estaria mesmo — respondeu Ricardo, encostando-se atrás dela e envolvendo-a num abraço quente.— Você acha que eu vou ser uma boa mãe?— Se você for metade do que é como mulher, empresária e companheira… nosso filho vai ter sorte em dobro.Ela sorriu, tocando a barriga.— Vai ser um bebê forte. Filho de uma mulher que enfrentou o passado… e sobreviveu.O telefone de Rosa tocou novamente. Dessa vez, era a arquiteta-chefe do novo projeto:— Rosa, você vai acreditar nis
O canteiro de obras estava silencioso às seis da manhã. O sol ainda nascia no horizonte, tingindo o céu de laranja e dourado, quando Rosa chegou de botas e capacete. Ela respirou fundo. O cheiro da terra molhada, o som distante de pássaros e o vento leve no rosto. Era como se a vida estivesse sorrindo de novo.Ricardo já a esperava em frente ao primeiro bloco reconstruído. Usava jeans, camiseta simples e um sorriso calmo, mas nervoso. Havia algo diferente em seus olhos naquela manhã.— Tudo pronto? — ela perguntou.— Quase. Falta uma coisa.Ela arqueou a sobrancelha, intrigada.— O que?Ele não respondeu de imediato. Pegou algo do bolso: um anel simples, de prata fosca, com uma pequena pedra azul. Nada de luxo exagerado. Era delicado, como o amor que construíram juntos.— Rosa… — ele começou, com a voz mais baixa do que o habitual. — A gente passou por muita coisa. Mais do que qualquer um imaginaria. Te salvei uma vez sem saber que, na verdade, era você quem me salvaria depois. Me sal
No fim da tarde, uma ligação anônima chegou à central da empresa. O homem falava rápido, com medo. — Tenho provas de que o incêndio foi armado. E não foi só isso. A mulher que está presa… a tal da Rebeca… ela tem gente do lado de fora. E tá pagando esses ataques com dinheiro desviado da empresa. — Quem está falando? — Rosa perguntou, com o viva-voz ativado. — Um funcionário do grupo de manutenção. Fui pago pra desligar o alarme naquela noite. Mas me arrependo. Eles vão me matar se descobrirem que falei. Preciso de proteção. Ricardo olhou para Rosa. Ambos sabiam o que fazer. […] Na manhã seguinte, Rosa e Ricardo acionaram a polícia, entregaram o nome do denunciante e solicitaram proteção federal para ele. O depoimento foi aceito, e a investigação oficial foi reaberta. Novos mandados foram emitidos, e dois ex-funcionários da empresa ligados a Arthur foram presos. Foi durante a análise de documentos bancários que a verdade veio à tona: Rebeca, mesmo presa, movimentava dinheiro de
Último capítulo