Mundo ficciónIniciar sesiónKarah Lang é jovem, bonita e cheia de vida. Tem uma vida comum, um emprego comum, mas numa noite louca ela acaba indo pra cama com um desconhecido e vê sua vida virar de cabeça para baixo quando descobre que o homem desconhecido é Oliver Carter, seu novo chefe... Oliver Luthor é um homem que cresceu tendo tudo que quer, na hora que quer. O poderoso CEO do Grupo Luthor, ele tem absolutamente tudo sob controle, até ir para cama com um mulher que ele conhece na boate e acredita ser apenas uma prostituta, mas ele vai descobrir que ela é sua funcionária e aí nada mais será como antes.
Leer másHabía firmado un muy buen contrato para ser la imagen de una de las mejores marcas de maquillaje. A mi edad, conseguir algo así era demasiado bueno.
—No deberías salir hoy —me dijo Camil, mi asistente.
La miré y la ignoré por completo. Claro que saldría, tenía que celebrar este gran logro, y ella no iba a amargarme este momento.
—Mis amigas me esperan, así que por favor, deja de molestarme. Quiero celebrar —le dije.
Ella solo asintió, pero se veía enojada.
—Te ha llegado algo —me dijo, entregándome una pequeña cajita.
Se la arrebaté de las manos y la abrí. Dentro había una especie de amuleto horrible.
—¿Quién envió esto? Qué mal gusto tiene —dije.
Fui hasta la cocina y tiré a la basura el amuleto; no me interesaba tener algo tan feo.
—Por favor, revisa los regalos que me envían —le pedí.
Tomé mi bolso y, sin mirar atrás, salí de mi apartamento. Estaba tan feliz que nada podía amargarme esta noche.
Cuando estaba a punto de llegar al bar, el flujo de coches se volvió más lento, hasta que el tráfico se detuvo. Miré por la ventanilla para ver qué estaba pasando, y vi a una chica peleándose con algunos policías. Empecé a sonar el claxon; ya iba tarde y estaba un poco desesperada.
De repente, un toque en la ventanilla me asustó. Miré y era una anciana que me observaba con una sonrisa siniestra. ¿Qué le pasaba a esta gente?
Tomé algo de dinero y bajé el vidrio de la ventanilla, entregándole un par de billetes.
—No quiero tu dinero —me dijo.
¿Qué? Entonces, ¿para qué estaba haciendo perder el tiempo? Puse los ojos en blanco e intenté subir el vidrio, pero la anciana rápidamente metió la mano dentro, tirando de mi cabello con fuerza, y luego huyó al instante. Me quedé helada. ¿Qué carajo había pasado?
Me toqué el lugar donde esa mujer me había agarrado el cabello y me quejé.
—¡La gente está loca! —dije con rabia.
El sonido de los coches me sacó de mis pensamientos, y continué mi rumbo al bar, donde me esperaban varias de mis amigas.
Dias despues.
Odiaba las sesiones de fotos al aire libre, especialmente cuando se llevaban a cabo en bosques. Los zancudos y otros insectos eran repugnantes, y me hacían sentir incómoda. Mi asistente y yo íbamos rumbo a la ubicación en su coche, ya que el mío se había descompuesto hace un par de días.
—Después de esto, quiero darme un descanso —le dije a mi asistente. Ella solo asintió con la cabeza, sin hacer comentarios.
Como modelo, todas las marcas querían tenerme como imagen de sus productos, y me encantaba. Nací para ser el centro de atención, pero eso no significaba que disfrutara de los ambientes como este.
Miré por la ventanilla y observé cómo nos alejábamos cada vez más de la ciudad. Ahora solo se veían árboles y más árboles.
—¿El lugar es muy lejos? —le pregunté, con una nota de impaciencia en mi voz.
Ella me miró y, aunque no lo dijo, pude notar lo molesta que estaba. Me encantaba molestarla.
—Solo son un par de metros. Ya todos están listos, solo faltamos nosotras —me dijo con un tono que mezclaba paciencia con frustración.
Asentí con la cabeza. Ella aparcó el coche y salió. Yo también salí y empecé a caminar con ella, adentrándonos en el bosque. Miré a mi alrededor y lo único que veía era musgo y cosas asquerosas. El ambiente era aún peor de lo que había imaginado.
—Si una rana me cae encima, te juro que no hago la sesión de fotos y me voy a casa —le dejé en claro, mientras el fastidio se reflejaba en mi rostro.
Ella sabía que no me gustaban estos lugares, lo mas logico, era que alguien hubiese ido por mi, asi me hubiera evitado todo esto. Me adelante un poco, dejando atras a Camil.
—¿Dónde están? No veo a nadie —reproché, el disgusto claramente presente en mi tono.
—Eres tan desesperante —me dijo, con disgusto.
Me di la vuelta para mirarla y me quedé paralizada al ver que sostenía un arma en sus manos, apuntándome al pecho.
—¡Baja esa cosa! ¿Acaso estás loca? —le pregunté, el nerviosismo colándose en mi voz.
El ruido de algo detrás de mí la distrajo, así que salí corriendo sin mirar atrás. Sus gritos llamándome eran aterradores, si salía con vida de esto, ella terminaría en la cárcel por intento de asesinato.
—¡Detente, Renee! —me gritó ella, pero yo, claramente no estaba dispuesta a detenerme. Sí, era tonta, pero no hasta ese punto.
Seguí corriendo, adentrándome aún más en el bosque. Necesitaba llamar a la policía. Corrí hasta que vi a lo lejos una cueva. Aunque mi instinto me decía que no entrara en ese lugar sucio y oscuro, no tenía otra opción: era entrar o morir.
Entré en la cueva y saqué el celular de mi bolso, pero, para mi mala suerte, no había señal. Escuché un ruido, y con la linterna de mi celular iluminé la penumbra. Frente a mí había una cosa monstruosa, observándome con una mirada vacía y aterradora. Abrí la boca intentando gritar, pero no salió ningún sonido. La cosa, que olía a podrido, comenzó a arrastrarse hacia mí. Con desesperación, me levanté y salí corriendo de la cueva.
Grité con todas mis fuerzas al estar afuera, pero me quedé en silencio al ver a Camil, que aún me apuntaba con su pistola. En ese momento, la m*****a pistola ya no me importaba.
—¡Un monstruo! —grité, tratando de hacerla entender la gravedad de la situación.
Ella me miró como si estuviera loca.
—Arrodíllate y pídeme perdón por todo lo que me has hecho —me dijo, con una frialdad que me sorprendió.
¡Por Dios! ¿Acaso no me había escuchado?
—Después, ahora larguémonos de aquí —le pedí con desesperación.
La expresión de Camil cambió por completo; su semblante se volvió sombrío y su piel se tornó pálida. Su boca comenzó a abrirse lentamente.
Me di la vuelta y vi que la cosa se acercaba a nosotras. Corrí hacia Camil y me puse a su lado.
—¡Disparale! —le ordené, mi voz llena de urgencia.
Ella comenzó a disparar, pero la criatura no se detenía. El monstruo corrió hacia nosotras con una furia indescriptible, agarró a Camil del cuello y lo partió con un sonido aterrador. Escuché el crujido de sus huesos mientras la criatura la lanzaba lejos.
Luego, la cosa me miró a mí. Yo retrocedí un par de pasos, intentando ganar tiempo para huir. ¿Pero de verdad podría escapar de esa cosa?
—Tengo mucho dinero, te pagaré si me dejas ir. Puedo llevarte a un buen cirujano. No porque yo haya necesitado uno, soy completamente natural, pero tengo contactos —le propuse, tratando de sobornar al monstruo con mi última carta.
La criatura gritó con fuerza, y residuos de su saliva se estrellaron en mi rostro. Quise vomitar, pero me contuve.
—¿Eso es un no? —le pregunté.
La cosa levantó su enorme brazo y me golpeó con él. Yo caí al suelo, la vista se me nubló por completo. Sentí cómo la criatura me agarraba de la pierna y empezaba a arrastrarme. Mi visión se volvió completamente negra, y el miedo y el dolor se apoderaron de mí mientras todo se desvanecía.
OLIVER LUTHOR Cinco anos depois…Olhei a mulher com a barriga enorme transitando pela sala e não pude deixar de rir, ela estava linda com a barriga de oito meses de gravidez, mas reclamava a cada passo que dava. — Se você rir novamente eu serei uma mulher viúva, Oliver Luthor — esbravejou, olhando-me com raiva. — Mas se você se tornar uma mulher viúva, quem vai te proporcionar as noites cheias de orgasmos que te fazem relaxar, senhora Luthor? — respondi, sem me importar com o volume da minha voz. Eu ri ainda mais quando a vi corar e olhar na direção da porta, conferindo se minha avó e nosso filho Otávio não estavam vindo. Nosso filho tem três anos e é o xodó da senhora Clarice, ela faz absolutamente todas as vontades dele e não permite que eu ou a Karah chamemos sua atenção. Eu até tentei conversar e explicar a minha avó que ela estava mimando muito o menino e que ele teria um gênio terrível no futuro, mas o que ganhei foi um olhar feio e uma bronca. A Karah sempre ria quando eu r
Após o beijo ele sorriu e os seus olhos mostraram o quanto ele também estava emocionado. Eu sempre sonhei que se um dia eu ganhasse muito dinheiro eu iria investir em algo aqui, mas nem nos meus melhores sonhos eu pensei em algo tão legal. Uma escola? Eu tenho uma escola de formação profissional com o meu nome, isso é incrível! E eu acabei de ser pedida em casamento aqui! Eu continuei olhando tudo à minha volta, admirada e o Oliver sorriu encarando-me. Quando voltamos para casa e ficamos sozinhos, o Oliver continuou me encarando e um sorriso continuou nos seus lábios. — O que foi, eu pareço uma idiota deslumbrada? — perguntei, com uma careta. — Não, você está linda. Eu estou muito feliz que minha idéia te deixou assim. Sabe, Karah, eu errei muito com você. Eu fui muito preconceituoso, um grande idiota…— Não precisa falar disso — o interrompi, colocando um dedo na sua boca, eu não queria deixar o passado estragar isso. — Eu amo você sabia — ele garantiu — Karah, hoje eu sou o home
Depois de tomar um delicioso café da manhã muito animado no hotel, o Oliver me levou para a surpresa que ele disse que tinha para mim, nos últimos meses o Oliver estava muito misterioso e estava muito ansiosa e curiosa para saber que surpresa era essa, principalmente porque até a vovó Clarice estava indo conosco. Eu estou muito nervosa tentando imaginar o que o Oliver estava aprontando,principalmente porque ele fez questão de tapar os meus olhos, mas só pela empolgação da vovó Clarice já dava para ter uma noção que era algo muito legal. Assim que ele estacionou o carro eu tentei descobrir meus olhos, mas ele impediu. — Calma aí, apressadinha. — Ele segurou meus braços e me deu um beijo rápido nos lábios — Você não vai estragar a surpresa, aguarde só mais alguns minutos. — Mas que suspense é esse? Eu já estou quase surtando. — Você vai gostar, pode ficar tranquila. Eu sabia que ia gostar, mas a curiosidade estava me corroendo. Ele me guiou e depois de caminhar alguns passos nós pa
KARAH LANG 1 ano depois…A vida é uma caixinha de surpresas, eu não poderia estar mais feliz. A minha vida mudou completamente, hoje eu posso dizer que estou vivendo o meu melhor momento. Eu estou trabalhando como modelo há um ano, a Soraya me fez o convite novamente e eu aceitei, o Oliver me deu todo apoio. Tudo mudou um anos atrás, a Luiza não estava grávida do Oliver, era do namorado dela e ela usou isso para tentar um relacionamento com o Oliver, ele descobriu isso e depois do teste de DNA ele a processou e ela foi embora do país. Eu passei o último mês em Nova Iorque, no desfile de aniversário da Victoria Secrets, foi incrível e eu amei cada segundo. Oliver foi me buscar no aeroporto e me trouxe para o Sandle hotel, sou preenchida por um misto de emoções, meu coração parecia que vai sair pela boca; isso é meio bobo da minha parte, eu estou com o Oliver há um ano, mas eu não consigo controlar. Eu trabalhei durante dois anos aqui limpando o chão, ouvindo as reclamações da Maria
A minha felicidade quando ela disse sim não podia ser medida, era grande demais. Ela enviou uma mensagem ao amigo avisando que estava voltando comigo e nós seguimos de volta para casa. — E se aquela mulher ainda estiver lá? — Karah perguntou quando nos aproximamos do condomínio. Não gostei de ver o receio estampado em sua expressão. — Se por acaso ela insistiu e desacatou a minha ordem de sumir da minha vista e nunca mais colocar os pés na minha casa, vai ser bom para deixar ainda mais claro para ela que eu não a quero e que agora você e eu estamos namorando. Você não acharia divertido ver ela sendo escoltada para fora pelos seguranças?! — Mas ela está grávida do seu filho. — E é só isso que me interessa, nada mais. Quando estacionei o carro na garagem, fiquei aliviado ao não ver o carro da Luiza, felizmente ela não esperou para criar mais problemas. Eu tive que me segurar para não rir ao encontrar a minha avó na sala, andando de um lado para outro, com certeza estava preocupad
OLIVER LUTHOR Eu olhei a mulher jogada na poltrona com a expressão de quem não acreditava no que estava vendo e minha vontade era sacudi-la para que ela visse o que estava diante dos seus olhos. Ela se recusava a enxergar a verdade. Ela realmente achou que eu estava mentindo e preferiu acreditar na Luiza, a me dar o benefício da dúvida e conversar comigo antes de fugir. Aproximei-me mais, ficando a poucos centímetros de distância. — Não estava se escondendo? Não foi isso que pareceu quando você saiu sem dizer para onde estava indo! — Oliver, o que você quer aqui? Aliás, eu ainda não entendi essa sua amizade com o Lucas — ergueu a sobrancelha, desconfiada e eu não consegui segurar um sorriso. — Como vocês começaram a conversar?— Eu conversei com ele aquele dia que te levei ao hospital e desde então resolvemos manter contato. Por que, eu não posso ser amigo do seu amigo? — questionei, ainda rindo. O que a fez franzir a testa, provavelmente estranhando o meu comportamento. — Claro





Último capítulo