¿Había algo peor que la muerte?
Sí. No aceptarla.
Siempre fui una persona que luchó contra la realidad cuando dolía demasiado. Alguien (Jack) me enseñó que si actuaba como si nada malo estuviera pasando, entonces nada pasaría. Una fantasía infantil. Y lo más irónico era que esa misma persona ahora descansaba frente a mí, dentro de un ataúd cubierto de flores.
A mi alrededor, sólo había llanto. Algunos rostros me eran familiares, otros no. Muchos ni siquiera lo conocieron bien. Eso era lo que má