“Murió”
Sonreí, incrédula, y me crucé de brazos.
—No bromees conmigo. Eso no es verdad —supliqué, pero su rostro no mostraba señales de estar bromeando.
Demian me miró fijamente, y en su mirada no había mentira. Solo tristeza. Solo devastación.
—E-es verdad... —susurró, y entonces me abrazó con fuerza.
Ahí se rompió todo.
—¿¡Por qué!? ¡Él no merecía esto! —grité, separándome.
Vi a la mamá de Jack en una esquina, temblando, con la mirada perdida.
Phillip intentó acercarse a mí, me abrazó por la