—¡Nos besamos y fue todo tan… maravilloso! —terminé de contarle a Kat y Carla sobre mi cita con Phillip. Por más que intentaba quitarme la sonrisa boba, me era completamente imposible.
—¡Ay, qué romántico! —exclamó Kat, llevándose ambas manos a la boca como si quisiera contener un grito de emoción—. ¡Esto parece sacado de una película! —rió con dulzura, y luego giró la cabeza hacia Carla—. ¿Y tú qué opinas?
Carla apenas reaccionó. Estaba completamente ausente. Desde que habíamos llegado a mi ca