En esa subasta, él estaba sentado justo detrás de Alejandro y Luciana.
Como las pujas se hacían a través de una máquina, Luciana no supo nunca que quien estaba compitiendo con Alejandro era la persona justo detrás de ellos.
Ni siquiera sabía que Sebastián había estado presente en esa subasta.
Luciana volvió a quedarse pasmada, con los ojos bien abiertos.
—Abogado Campos, ¿cómo lo supo?
—Lo escuché de parte del profesor Manolo—Sebastián tenía las manos cruzadas detrás de la espalda.
No era bueno