Toc, toc...
María bajó las escaleras siguiendo a Sebastián.
—Hermano, ya no eres un niño. Hace rato que estás en edad de casarte. Es normal que mamá esté ansiosa —en la familia Campos, Sebastián era el único hijo varón. La presión se entendía.
Sebastián respondió, seco:
—Ocúpate de lo tuyo.
María apretó los labios mientras lo veía subir al auto. Después sacó el teléfono y le marcó a Brooks.
Le contestó de inmediato.
—Ven a casa ya.
—Listo —respondió él.
En Avanterra.
Luciana se reunió con su cli