Un recién graduado… ¡y conduce un Bugatti! ¿Acaso su familia tiene una mina de oro?
—Súbete —dijo Lucas, abriendo la puerta del auto y empujando suavemente a Luciana hacia adentro.
—¿A dar una vuelta? —preguntó ella, precavida.
—Ajá —respondió él sin darle mucha importancia.
Como parecía solo un paseo, Luciana no se negó y se sentó.
Aunque… no terminaba de acostumbrarse. El asiento era muy cómodo, sí, pero muy bajo. Se sentía casi en el suelo.
Lucas se colocó unas gafas de sol y presionó el botó