—Andrés —los ojos de Luciana se abrieron de la nada, llenos de asombro y confusión, completamente desconcertada por las palabras de Andrés.
—¿Cómo… cómo puedes decir algo así?
—Te equivocas —intentó seguir la charla como si nada.
—Entre Sebastián y yo no hay nada más que una relación profesional. Él no siente nada por mí y yo tampoco tengo ningún interés en él...
—¿De verdad? —Andrés preguntó con su voz ronca. No le creía.
—Prefieres que él te lleve antes que yo, ¿por qué? Nos conocemos desde