Muy pronto recibió respuesta a su mensaje:
“¿Por qué?“
Luciana pensó que Sebastián seguro no sabía nada de los rumores que circulaban en la empresa.
Si no hubiera sido porque los escuchó por casualidad, ni ella misma se habría enterado.
No quería que Sebastián saliera afectado por su culpa.
Aunque una persona honesta no teme a las habladurías, los rumores también pueden destruir a alguien.
Además, si quería hacerse de un buen nombre en la firma, ese tipo de chismes solo harían daño a la armonía