Nora
La sábana está arrugada a mi lado.
Vacía.
Fría.
Mis dedos buscan a tientas, sin darme cuenta.
Un gesto lento, instintivo. Como si mi mano se negara a aceptar lo que no encuentra.
Como si el calor de su piel, la presencia de su cuerpo, todavía debiera estar ahí.
Justo ahí.
Pero no hay nada.
La tela es lisa, desierta.
Solo queda el vacío, tangible, cruel.
Mi corazón se aprieta. Un nudo que late lentamente bajo mi pecho.
Me incorporo con lentitud, como si cada músculo hu