Me levanté más temprano de lo normal.
No dormí mucho, pero por primera vez en semanas no fue por tristeza, sino por expectativa. Nervios. Y sí, un poco de emoción.
Tenía una reunión con los socios principales del nuevo proyecto.
Y esta vez… no era una empleada más.
Era *la* socia.
La directora.
Dueña de parte de esa idea.
Me vestí con cuidado. Nada exagerado. Formal, elegante, pero con mi toque. Diana fue la primera en verme salir del cuarto, con una taza de café en la mano y una sonrisa dormil