Desperté sola.
El espacio a mi lado aún estaba tibio, pero Fabián ya no estaba.
Me moví con cuidado. El cuerpo me dolía. Tal vez lo de anoche había sido demasiado intenso… o simplemente me sentía demasiado vulnerable.
Tomé el celular. Tenía una notificación de mi papá:
"Hija, quiero que hablemos. Tal vez deberías considerar volver a casa, y vender esa casa en Frauder. Con esa plata podríamos reinvertirla en la empresa. Mira que con esta nueva alianza parece que podremos salir adelante e inyecta