Quedamos el resto de la tarde perdidos entre las labores, cuando llegaba la hora de terminar mi jornada laboral, me fui casi de un brinco corriendo, y justo en el ascensor me encontré con Fabian - a donde vas Ana ? - dijo con desdén
- Recuerda tu cena de hoy - dijo tomándome la muñeca para ir a el estacionamiento
- ¿ No sería apropiado cambiarme ? - pregunte más como una excusa que porque realmente quisiera
- Quieres arreglarte para el - dijo con la mandíbula tensa - pues ni modo nos iremo