Cariño, podrías presentarme a tu amigo. Un gusto señor, Jex Lester el marido de esta bella mujer…
Qué voy a decir frente a tamaña verdad, si eso es lo que es, ay diosito, ayúdame con el innombrable en este momento, mira que ya veo que saca su vara de sauco para marcarme como de su propiedad o hacerle un avadacadabra a nuestro nuevo cliente. Estoy a punto de de hablar y de nuevo mi maridito me detiene y continúa con su avadacadabra frente al señor O'Connor.
—¿O es que no ve la alianza que…— ¡Mie