Nada duele más que descubrir que el amor que creías verdadero… era solo una mentira disfrazada de ternura.
Sofía caminaba por los pasillos de la escuela con una sonrisa que no podía controlar. Por primera vez en mucho tiempo, se sentía viva. Era como si todo lo gris hubiera cobrado color: las paredes, los árboles del patio, incluso el sonido de las campanas le parecía parte de una película en la que ella, por fin, era la protagonista. Max le había dado eso. Con cada palabra, con cada mirada int