Ajustando cuentas (4ta. Parte)
Tres días después
Sídney
Joseph
Rastros, huellas, testimonios... Todo forma parte de un crimen. Cada error es una grieta. Cada palabra fuera de lugar, un posible disparo directo a tu libertad. Si de verdad quieres que un crimen sea perfecto, tienes que borrar cada rastro. Limpiar cada gota. Hacer que parezca que nunca estuviste ahí. Pero incluso así, no hay garantías. Siempre existe la posibilidad de que algo se te escape. Un gesto, un nombre, un rostro que no calculaste. Hasta el criminal más