Junto a ti (3era. Parte)
Unos meses después
Melbourne
Amber
Hay quienes tiemblan ante la palabra “matrimonio”, como si atarse a otro fuera perderse a uno mismo. Como si un anillo o un papel pudieran encarcelar lo que no es genuino. Pero si hay amor verdadero, el matrimonio no es una trampa, ni una obligación: es un salto valiente hacia algo más grande. No es solo jurarse amor frente a otros o firmar un contrato para calmar al mundo. Es mucho más íntimo que todo eso. Es elegir, cada día, a la persona que te sostiene cua