Lo que sentimos (4ta. Parte)
El mismo día
Úglich, cerca de Moscú
Maskim
Dicen que no existen las casualidades. Que todo —incluso lo más insignificante— ocurre por una razón, como piezas invisibles moviéndose en un tablero que no alcanzamos a ver. Hay quienes buscan patrones en cada encuentro, cada silencio, cada mirada que dura un segundo más de lo normal. Otros, en cambio, prefieren no mirar demasiado de cerca. Porque cuando uno se atreve a buscar sentido en lo aparentemente trivial… puede encontrar verdades que duelen.
A