Anastasia retrocede por el miedo, pero al ver a Sebastián bajar del auto, su corazón empieza a latir con rapidez.
—¡Sube al auto!— ordena Sebastián, sabe que ella está ahí de pie, porque Leandro le informo
—No— esa fue la respuesta de Anastasia, y suficiente para provocarle cólera a Sebastián
Él empieza a caminar, mientras se guía de su bordón, al sentir el perfume a rosas, sabe que está a tan solo un paso de Anastasia.
—¿¡Por qué te fuiste!?— preguntó con furor Sebastián
—estabas en muy buena