—¡Mi mujer no haría algo así! Deja de ser una maldita interrupción, acepta el rechazo, acepta que ella no te quiere en su vida
—¡No lo aceptó! Ella es para mí y así será, además, no se han casado, y si no me crees sobre el poder que ella me dió, aquí tengo una copia, si la quieres destruir es tu problema, yo procedí a hacer todo legal, así que vamos a sentarnos para dialogar sobre la repartición, porque no quiero ser parte de este viñedo de mierda, exijo una cantidad de dinero favorable— Hamil