La información que le dió la señora Camelia a Anastasia la hizo saltar de la felicidad, tanto fue su dicha que se fue a la clínica rápidamente en compañía de Channel.
Al llegar a la clínica, Ana está concentrada en estar con Leandro. —¡Hermano!— lo menciona con sus ojos llorosos y manos temblorosas por la emoción, él le sonríe forzosamente
—Ana...
—no hables, no lo hagas hermanito, bendito Dios que estás con vida, te amo Leandro, gracias por salvarme, ¡Ay por Dios! Estoy feliz de verte despiert