—Sebastian por favor, no discutas más, vámonos y usted señor Hamilton, lo mejor es que se vaya— Anastasia agarra la mano de Parrow, quiere darle tranquilidad y seguridad
—Ana, solo venía a darte mi apoyo— Hamilton trata de estar tranquilo
—¡Ella no te necesita!— gruño Sebastián
—Sebastian piensa en nuestro bebé, necesito estar en un entorno de paz, por favor...— súplica ella y él tensa su mandíbula, odia con todas las fuerzas de su ser a Hamilton
—esta bien, me marcho, no quiero que por mi cau