Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire del hospital pesó de golpe.
Vanesa se agarró más fuerte al borde de la cama, como si la frase hubiera movido el suelo.Sofía sintió que la herida de la pierna ardía de nuevo, pero el dolor ya no era físico.—¿Qué… quieres decir con eso? —preguntó al fin, con la voz ligeramente ronca.—Quiero decir —respondió— que el rastro del disparo no termina en un callejón. Termina en una casa. Y esa casa es la misma donde quieren que vuelvas a vivir.E






