Los gemelos estaban ideando un plan, ya que necesitaban comunicarse con su padre sin que su madre se diera cuenta.
–Pediré que regresemos porque estoy cansado, fingiré que voy a dormir y cuando esté solo llamo al señor Remington y le doy la lista.
–Creo que no va a ser necesario, ahí viene un enfermero y no deja de mirarte –le advirtió George.
–Cierto, debe ser hora de mis ejercicios. Entonces quedas a cargo.
–Hora de la terapia amigo Adrián –anun