LUNES POR LA MAÑANA
Arabella conducía entre el tráfico del lunes por la mañana, incapaz de borrar la sonrisa de su rostro.
—Rico.
La palabra se repetía una y otra vez en su mente.
Axel realmente había hablado. Era real.
En el momento en que se dio cuenta de que todos lo miraban, soltó el último bocado y huyó escaleras arriba.
Incluso Catherine se había quedado callada.
Su teléfono se iluminó, inundado por una notificación tras otra.
Entonces, el nombre de Chloe parpadeó en la pantalla. Llamada