Arabella llevó a Axel de urgencia al hospital.
Mientras el médico lo examinaba dentro de la habitación, ella y Adrian esperaban afuera en el pasillo. Arabella estaba sentada hacia adelante, juguetando nerviosamente con sus uñas mientras daba golpecitos con el pie contra el suelo.
Adrian se mantuvo de pie frente a ella durante un rato. Luego se acercó y se puso en cuclillas a su altura. Intentó tomarle la mano, pero Arabella se reclinó hacia atrás, clavando la mirada en sus ojos.
—Sabes que todo