El médico presionó la última tira de cinta médica sobre la gasa que cubría el omóplato de Adrian.
—Listo —dijo, dando un paso atrás para examinar su trabajo—. Tiene suerte. La quemadura es superficial. Dolorosa, pero no profunda. El saco de su traje se llevó la peor parte.
Se quitó los guantes de un tirón y los arrojó al contenedor de desechos médicos.
—Mantenga la herida limpia y seca. Cambie el vendaje a diario, o más seguido si se moja —anotó algo en el expediente—. Le voy a recetar una crem