Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl automóvil del señor Meyer redujo la velocidad hasta detenerse frente a la mansión.
Cristina levantó lentamente la mirada.La reja.El camino de entrada.La casa.Todo estaba exactamente igual… y, sin embargo, ella sentía que ya no era la misma persona que había salido de allí días atrás. Su pecho se contrajo con fuerza, el corazón le latía desordenado, como si temiera adelantarse a lo que estaba por ocurrir.El seño






