Mundo ficciónIniciar sesiónDurante los siguientes dos días, Josué había desaparecido. La policía volvió a su departamento con una orden formal, pero no encontraron absolutamente nada. El lugar estaba vacío, limpio, sin rastros recientes. Los agentes solo pudieron constatar que el departamento ya figuraba como disponible para un próximo inquilino. No había muebles, no había documentos, no había objetos personales. Josué había salido sin dejar huella.
En el hospital, la situación era distinta pero igual de tensa. Cristina había mostrado una leve mejoría física: la deshidratación estaba controlada, sus signos vitales eran estables, y los primeros exámenes no arrojaban daños inmediatos adicionales. Aun así, el equipo médico decidió mantenerla inconsciente. Las emociones habían sido demasiado fuertes, el estrés extremo, y su cuerpo necesitaba descanso real. Daniel fue claro: lo mejor era darle tiempo, evitar estímulos, esperar a que reaccionara cuando estuviera preparada. Todos aceptaron esa decisión






