Mundo ficciónIniciar sesiónQuizás debió haber escuchado mal. O tal vez el ruido del hospital, las voces cruzadas, los pasos, incluso creyó que confundió el mensaje con el de otro médico hablando con otra familia. Salvador necesitaba creer eso, aunque fuera por un segundo.
—Creo que escuché mal… —dijo finalmente, con la voz tensa—. ¿Cómo dices?Daniel lo miró fijamente. No había duda en su expresión. Exhaló despacio, como si necesitara prepararse para repetirlo.—Cristina, tu esposa… está embarazada.Esta vez no hubo margen para la confusión.Las palabras se estrellaron contra Salvador con una fuerza que no supo procesar. Su mente se quedó en blanco. Todo a su alrededor perdió sonido, como si alguien hubiera bajado el volumen del mundo. Ni el murmullo del hospital ni los pasos cercanos parecían existir.No reaccionó hasta que sintió una mano firme sobre su hombro.—Hijo… —dijo su padre con voz grave.






