Mundo ficciónIniciar sesiónSebastián cerró la puerta de su departamento con cuidado, casi sin hacer ruido. No encendió la luz de inmediato. Permaneció unos segundos apoyado en la puerta, con la frente inclinada hacia adelante, como si su cuerpo recién ahora comenzara a sentir el cansancio que había estado conteniendo.
Todo lo ocurrido dentro del auto seguía repitiéndose en su mente con una claridad incómoda.El beso.Las palabras.El “te amo” dicho sin rodeos y sorpresivamente.Avanzó lentamente por la sala, dejando las llaves sobre la mesa sin mirarlas. Caminaba por inercia, como si su cuerpo supiera el camino, pero su mente estuviera en otro lugar. Sentía una mezcla extraña entre incredulidad y una calma inesperada.Entró a su habitación, y apenas llegó a la cama, se dejó caer boca arriba. El colchón cedió bajo su peso y el silencio del lugar se volvió más evidente. Miró el techo fijamente, sin parpadear durante varios segundos.Entonces, dejó escapar un






