Capítulo 33: Siempre Junto A Ti.
La atmósfera en la mansión Barcherotti había pasado de la opulencia al aire gélido de un funeral. Alejandro cruzó el umbral del estudio con los ojos enrojecidos y el papel de su renuncia quemándole en el bolsillo. No miró a su madre, que aguardaba en el pasillo con el rostro desencajado por el miedo, ni se detuvo ante los reclamos silenciosos de su padre. Subió a su habitación, tomó una maleta vieja y metió lo poco que sentía que realmente le pertenecía.
Treinta minutos después, estaba frent