Las semanas en el departamento de Liam transcurrieron entre terapias y una convivencia que sanó las grietas del pasado. Victoria se convirtió en su roca, renunciando temporalmente a su rutina para ser su enfermera, su apoyo y su guía.
Una mañana, al llevarle el desayuno, notó la sombra de la duda en el rostro de Liam.
-¿Qué te pasa, amor? -preguntó ella, dejando la bandeja en la mesa de noche.
-Estaba pensando... ¿y si no vuelvo a caminar? ¿Qué clase de vida voy a darte así?
Victoria