Siguió a Cristian hasta su departamento. Las últimas palabras que le dedicó la dejaron un poco más tranquila. Si bien no le dijo que creía su fantástica historia, le había dado el beneficio de la duda y estaba dispuesto a ayudarla. Lo vio sacar del bolsillo unas llaves y abrir la puerta.
—Pasa Re… Aledis.
Con lentitud y sintiéndose un estorbo se adentró en el lugar. Su primera impresión la dejó sorprendida. La distribución no era demasiado diferente a su departamento, pero la sala era casi el d