Se encontraba sin dinero, sin ropa, sin zapatos, sin documentos y, visto la reacción de su nuevo yo, sin trabajo. De un día para otro se convirtió en indigente. Lo primero que necesitaba era vestirse y, para su suerte, eso sabía dónde encontrarlo. Salió del edificio siendo perseguida por todas las miradas y, para acrecentar su malestar, el sol del mediodía calentaba el piso hasta hacerlo arder. En cada paso que daba sentía el calor quemándole hasta la tortura. Llegar a su destino le iba llevar d
SARAH LANCESTER
¡Hola! ¿Qué os está pareciendo la historia? Me gustaría mucho saber vuestras opiniones. Si os gusta me ayudáis mucho siguiéndome y comentando qué os parece. Os dejo con el capítulo de hoy, espero lo disfrutéis.